viernes, 22 de mayo de 2009

"Mi confrontación con la docencia"

El objetivo de la Escuela de Educación Artística donde inicie mis estudios, es formar a los futuros maestros de esta área para cubrir la demanda de preescolar, primaria y secundaria. Se enseña mucho baile, plástica, teatro, música…. Y se forman bailarines, actores, pintores, cantantes, músicos… todo menos ser maestro.

El plan de estudios comprendía algunas materias que nos permitió conocer el desarrollo de los niños, pero; nada de Didáctica. Las prácticas profesionales y el trabajo social requeridos, los lleve a cabo con niños de primaria, consistió en organizar y montar coreografías para los bailables de los festivales programados. No se me dio la oportunidad de estar frente a grupo.
Fue un gran impacto saber que trabajaría en una preparatoria, ni siquiera había cursado en una, no sabía con certeza que me esperaba, además en ese entonces contaba con 18 años de edad. Recuerdo que me asignaron los grupos que cursaban el último grado del bachillerato por especialidades, mi primera clase fue con los físico-matemáticos, un grupo conformado en su totalidad por hombres casi de mi edad. Luego de explicar mi plan de trabajo, sus dudas fueron ¿A qué hora va por el pan? ¿Tiene novio? …. nada resulto como lo había planeado.


Realmente estaba preocupada, nadie me había preparado para dar clases a adolescentes.
En el afán de hacer las cosas lo mejor posible, me propuse buscarle un rumbo a mi nuevo trabajo. Mi edad jugó papel importante pues al momento de planear las actividades que debía desarrollar, me preguntaba: si fuera alumno ¿Me gusta la actividad? ¿Cómo la desarrollaría sin perder el interés? ¿Cómo me gustaría que me califiquen? Me di cuenta que tener el “control del grupo” consistía en el grado de interés que tus alumnos demostraban por la actividad o clase, bebías tener todo planeado, dominar lo que pretendes enseñar, para ganarte su confianza y respeto.


Otro respeto que debía ganarme era el de los otros maestros, pues se me vio por mucho tiempo como la maestra que organizaba los festivales, la que debía relajar a los alumnos de tanta carga académica, mi labor dentro del aula no se valoraba, causándome mucha frustración personal, situación que a la vez se convirtió en el principal motivo de mi superación profesional.


Al terminar de estudiar la preparatoria, confieso que pensé seriamente cambiar de profesión e iniciar estudios de ingeniería o economía. Un gran amigo, me hizo ver lo que en el fondo ya sabía: naci para ser maestra. Al escuchar su apreciación de mi labor en la Institución, reconocer la comunicación y el respeto que había logrado con los alumnos, sobre todo recalcarme que debía sentirme importante por ser diferente a los otros maestros, me inyecta nuevos bríos y decido continuar mis estudios docentes en la Normal superior.


Actualmente estoy orgullosa de ser maestra, otra profesión no me hubiera hecho sentir tanto encanto como el reconocimiento de los alumnos al esfuerzo y a la dedicación que pones porque ellos aprendan, el afecto sincero y emotivo que demuestran los ex alumnos al recordarte como una de sus mejores maestras, verlos como profesionistas, padres de familia, compañeros en alguna actividad…. y saber que contribuiste en sus logros; que bien vale la pena los sacrificios y sin sabores que esta profesión te pudiera ocasionar.


Esta historia continuara….


Con cariño para todos.

"Mi aventura de ser docente"


Mi padre me recuerda constantemente que hay que hacer las cosas lo mejor que puedas. Esto ha influido grandemente en mi personalidad y en mi trabajo.


Luego de terminar mis estudios de Secundaria y al contrario de lo que había pensado, pues al calor de los deseos de mi madre inicié mis estudios en la Escuela de Artes y Oficios del Instituto Campechano, la carrera de Educación Artística; al concluir, mi buen promedio me permitió el pase directo para formar parte de la plantilla académica de la Preparatoria Matutina y Secundaria Diurna del mismo Instituto.


Con el deseo de ser algo más, inicié inmediatamente el bachillerato en la Preparatoria Nocturna. Así que trabajaba y estudiaba en el mismo edificio, y algunos compañeros de trabajo también fueron mis maestros.


Al terminar el bachillerato, ingresé a la Escuela Normal Superior Federal de Campeche en la especialidad de Matemáticas. Fui vista como alguien rara, pues mis compañeros no creían que una maestra de Artística pudiera con los números. Logré con gran satisfacción concluir la carrera.
Mi trabajo como maestra de Matemáticas consistía en dar asesorías particulares y una que otra suplencia. Mi trabajo oficial era ser maestra de Artística donde realizaba una serie de actividades tales como: festivales diversos, organizar participaciones en desfiles, manualidades, bailables, hasta colaboración en eventos políticos. La directora de la Preparatoria de ese entonces, no veía con seriedad la asignatura y nos ocupaba según sus intereses. Cosa contraria me sucedía en la Secundaria, ya que se trabajaba en base a los programas oficiales de la SEP, antologías que conformábamos las maestras y una serie de recursos audiovisuales.


Cuando se reforma el artículo 3° constitucional y se da la obligatoriedad de la educación secundaria, la Secundaria Diurna se federaliza, en esta nueva escuela por así decirlo se me otorga el cambio de Profesora de Artística a Profesora de Matemáticas. Un cambio que sorprendió a muchos inclusive a una servidora. Cuando eres nueva en una asignatura los demás integrantes te pueden o no aceptar con agrado. Todos eran mis compañeros de trabajo y sin embargo ninguno me aclaraba dudas tales como: ¿En qué tema se quedo el grupo?, ¿Me podrías facilitar el avance programático?, ¿Qué estrategias usabas con el grupo?, ¿Cómo tenías la organización interna del salón?... Mi intensión era no romper de tajo la dinámica del grupo. Las respuestas eran evasivas, me sentía decepcionada de ellos. En la asignatura anterior todas compartíamos todo.


No me quedó otra alternativa que buscar por mi cuenta, así que leí los enfoques y propósitos de la asignatura, analicé la secuencia didáctica de los contenidos, el libro del maestro y el fichero de actividades didácticas, quedándome así claras las intensiones de la SEP con respecto a la enseñanza de Matemáticas en la Secundaria.


Por otra parte la carrera de Orientador Artístico ya no me satisfacía, así que inicié mis estudios de posgrado con una maestría en Artes que oferta el Instituto Campechano y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.


Como producto de mis estudios y las nuevas condiciones de la preparatoria ante una nueva dirección, emprendo la tarea de formalizar la materia de Actividades Artísticas, Culturales y Deportivas. Le planteo al Director la idea y este la ve con buenos ojos, me pide realizar el proyecto recalcando que debería de fundamentarlo muy bien para lograr el fin. Concientizo a mis otras compañeras del área la importancia de trabajar con un programa y los beneficios para nuestros alumnos. Unidos por esta encomienda empezamos a buscar modelos como base, nos decidimos por el de la Preparatoria Abierta de la SEP, lo adecuamos a nuestras necesidades, quedando una parte teórica y otra practica para seguir atendiendo a los eventos de la Institución.
Lograr la aprobación de los nuevos programas no fue fácil, los principales opositores fueron los mismos maestros del área y la Directora del turno vespertino, los jefes de los departamentos de Pedagogía y Superación Académica, que no justificaban su negativa y sí evidenciaban sus debilidades.


Con el respaldo inquebrantable de la Dirección de la Escuela y el apoyo de Departamento de Planeación (que creyeron desde el principio en nuestra lucha, luego de reuniones, revisiones, modificaciones), el proyecto es aprobado y puesto en marcha. Además que se nos empieza a tomar en cuenta como Academia, un logro importantísimo, pues ya podíamos tener un espacio oficial para nuestros asuntos académicos. Fui nombrada Presidente por dos periodos de dos años.
El Instituto Campechano ha procurado impartir cursos de toda índole a sus maestros, algunos obligatorios y otros voluntarios, me gusta participar en los más que pueda. Los que más han llamado mi atención son los de Tutoría, Psicología y Conocimiento del adolescente, ya que han influido grandemente para comprender a las personitas a mi cargo, y desempañarme mejor en el grupo de la secundaria donde soy la Tutora.


Ser docente es un trabajo con muchas responsabilidades, exigencias, compromisos y a la fecha se ha devaluado. De mi desempeño tengo muchas satisfacciones y algunas decepciones, pero, también he sacrificado muchas horas de sueño para poder realizar el trabajo extra que requiere, no compartir algunas convivencias familiares y me he perdido de algunos eventos importantes en el crecimiento de mis hijos. El esfuerzo bien lo vale: yo escogí ser maestra y hay que hacerlo lo mejor que puedas.

Con afecto para todos
Lulú Arroyo

"Los saberes de mis estudiantes"

Con la finalidad de conocer los saberes y tipo de uso del Internet de mis estudiantes, realicé un cuestionario a 50 alumnos de sexto semestre.

De los datos recopilados puedo interpretar que un 93% coincidió en señalar, con el lenguaje: buscar, bajar o subir información, música, vídeos, juegos, películas y fotos. Consideran además que la Web es una poderosa fuente de información, más cómoda y rápida para realizar las tareas escolares.

Además el 100% emplea este medio para chatear con sus amigos y es una buena fuente de entretenimiento. Cabe destacar que resaltaron que estos usos suelen ser un gran distractor adictivo, que de no controlarlo los enajena de sus otras actividades.

Al cuestionar sobre las ventajas del uso de este recurso en el aula, me sorprendió encontrar que 17 alumnos creen que perjudicaría su uso en el salón; su argumentación se basa en que es un fuerte distractor. En este punto los alumnos dudan por la mínima difusión y uso que se le ha dado a este medio en el proceso enseñanza-aprendizaje de la Preparatoria Instituto Campechano; parte de este hecho es la falta de infraestructura en el plantel y la poca capacitación en esta tecnología por parte de los docentes.

Los 33 estudiantes restantes consideran que la aplicación del Internet en el aula sería una actualización para la escuela, le daría más dinamismo e interés a cada clase, pero, enfatizan que deben tener una guía adecuada.

Tomando en consideración la situación real del equipamiento del edificio y la falta del poder adquisitivo para que cada alumno se apropie de una máquina portátil, las actividades a realizar están en su mayoría enfocadas a ser desarrolladas fuera del salón, teniendo en cuenta que todos pueden estar en línea ya sea en un ciber o Internet casero.

Los alumnos del sexto semestre cursan a mi cargo la asignatura Apreciación Estética de la Plástica. Con este hecho acordamos las siguientes estrategias para aprovechar sus saberes y hacer más cibernética la clase:

  • Abrir un Foro de Ayuda para los estudiantes.
  • Crear un metroflog donde publicaría imágenes de obras de arte y los alumnos firmarían con sus comentarios y críticas. Las firmas se contabilizarían como participación del alumno.
  • Realizar catálogos por equipos, de pintores campechanos y sus obras, con imágenes, fotos, videos, música e información obtenida de la red, se expondrían en clase usando diapositivas en PowerPoint. Las mejores se publicarían en Youtube y en la página de la Escuela.
  • En equipos, crearían pasatiempos como encontrar diferencias, memoramas, rompecabezas, tests, relacionar pinturas con su autor, etc., de los temas a tratar en clase, como entretenimiento y reforzar el aprendizaje.

    Para llevar a cabo la estrategia anterior, se trabajaría en equipo de 4 integrantes, donde al menos uno debería mostrar más experiencia. De ser posible cada equipo deberá contar con una máquina para las tareas en el salón, y cada integrante trabajará por su cuenta fuera de la escuela, manteniendo comunicación por medio de mensajes instantáneos en el Chat.

    El manejo de esta tecnología en los chicos, es adquirido principalmente a través de la exploración, con ensayo y error, observando y preguntando a amigos, compañeros, así que el intercambio de saberes dentro del equipo tales como: el uso de nuevos programas, compartir sitios confiables, discernir la información, entre otras, será de manera colaborativa, en un clima de confianza y amistad.

    Aplicar estas estrategias definitivamente la dará un giro de 180° a las clases de Arte, y mi rol de docente permitirá guiar el uso inteligente del Internet, explotar el potencial de este invento para beneficio del aprendizaje de los jóvenes.